Guia Práctica para iniciarte en la meditación

 

Antes de empezar a practicar, nuestra sugerencia es que si puedes hagas el Curso de Iniciación a la Meditación. Es muy importante tener desde el principio una base sólida de la técnica y comprender con claridad qué está planteando la práctica. Te hará ganar tiempo y te ayudará a encontrar la motivación necesaria para perseverar.

Pero si por cualquier razón decides iniciar por tu cuenta, estos son algunos consejos básicos que pueden servirte de ayuda para dar los primeros pasos:

1. Antes de empezar:Planifica la frecuencia, la hora, el lugar y la duración de tus prácticas.

  • a)         Elige una frecuencia: Trata de establecer una práctica diaria. Si no te es posible, fija  unos días  y comprométete a respetarlos. Al principio notarás una resistencia a sentarte. Es normal. Con el tiempo, la resistencia se disuelve y el sentarte a meditar se convierte en un placer.
  • b)        Elige una hora: Por la mañana es más recomendable, porque la mente está más despejada y tranquila. Sin embargo, la mejor hora es aquella en que tú puedas comprometerte realmente de manera regular. Si por tu plan del día no puedes hacer una sentada larga, intenta hacer dos cortas. 
  • c)         Elige un lugar: El lugar perfecto no existe. Trata de encontrar un sitio tranquilo que sea  tu “rincón de meditación” en el que puedas dejar tu cojín. Quizás te apetezca encender un incienso o una vela. No es necesario, pero crean un ambiente agradable que puede activar tu motivación. 
  • d)        Elige la duración: Es importante que pongas una alarma que marque el fin de tu práctica y que no te levantes antes de que suene. Empieza con sesiones cortas de 15 minutos. Aunque no es mucho, al principio puede parecerte una eternidad. Es normal. Si te sientas todos los días empezarás a ver beneficios y pronto querrás incrementar el tiempo.
  • e)         Tu actitud: Antes de empezar asegúrate que tienes una actitud de curiosidad y apertura. Observa y da la bienvenida a cualquier cosa que suceda durante la meditación. 
  • f)         La postura: Cualquier postura que elijas debe permitirte estar atento y relajado. La espalda debe estar vertical, la mirada al frente con los ojos cerrados, hombros relajados y manos juntas en el regazo. No te tumbes porque podrías quedarte dormido.
  • Los asientos más adecuados son los diseñados específicamente para meditar (zafos o banquitos). Si no cuentas con uno, puedes usar un cojín. Si tienes algún problema físico serio, coge una silla. Encontrar la postura y el asiento que más te conviene puede llevarte un tiempo, a veces largo. No te preocupes y sigue probando hasta que encuentres lo que te va.
  • g)        Relajación: Al iniciar la práctica haz algunas respiraciones lentas y profundas para soltar la tensión. Para relajar tu cuerpo, lleva tu atención despacio y minuciosamente, recorriendo cada zona, desde la cabeza hasta los pies.

2. Comienza a practicar:Una vez que hayas adoptado la postura, comprobado tu actitud y relajado tu cuerpo… comienza la práctica.

Debes llevar tu atención a las sensaciones que produce la respiración en el área de la nariz, observa cómo el aire entra y sale. Limita tu atención al triángulo 

3. Cuestiones frecuentes: 

“Tengo muchos pensamientos” 

Al principio podrá sorprenderte lo activa y llena de pensamientos que está tu mente. No te preocupes. En realidad lo que estás observando es el estado en el que se encuentra tu mente. No trates de hacer nada con los pensamientos, déjalos, ya se irán. Sé paciente y

4. Los obstáculos de la práctica 

  • Avidez: querer más (o algo diferente) de lo que está sucediendo en el momento presente

5. Mantenimiento y profundización en la práctica

Estos son algunos consejos prácticos que te ayudaran a mantener y profundizar tu práctica:

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