Quienes somos

Concepción Curiel

Concepción Curiel

Cofundadora y directora

CONCEPCIÓN CURIEL (Murcia 1963). Veterana practicante de la meditación desde hace casi 30 años, en 2004 funda en Madrid el espacio de meditación El Observatorio el cual dirige y en el que todavía hoy enseña.

Tras 11 años de ejercicio de la abogacía en el bufete Garrigues y en la multinacional BMG, en 1997 abandona la profesión para dedicarse por completo a la meditación y a la búsqueda espiritual.

Especializada en la filosofía Vedanta Advaita (no-dualidad) ha sido alumna de los principales maestros internacionales contemporáneos, con algunos de los cuales colabora actualmente en España.

En paralelo a su actividad en el ámbito de la meditación, desde el 2001 es Coach Personal certificado. Trabaja en consulta privada y en empresas. Asimismo colabora periódicamente con artículos sobre meditación en revistas especializadas. Recientemente ha realizado para El PAIS-Video el programa “Yo Medito”: una serie de diez clases breves de meditación escritas y presentadas por ella.

Concepción Curiel habla estrictamente desde la investigación personal y la experiencia directa de su meditación diaria durante décadas. Su estilo honesto, intenso y directo y su tajante claridad señalan con precisión las dificultades y los dones que aparecen en el camino y cómo relacionarse con ellos. La práctica de la meditación abre así, bien comprendida, la posibilidad de que en nuestra vida el sufrimiento (que no el dolor) pueda disminuir e incluso desaparecer por completo. Que es justamente lo que todos buscamos.

 

Curriculum Vitae

CONCEPCIÓN CURIEL. (Murcia 1963)

Licenciada en derecho (Universidad Complutense. Madrid. 1986)
Postgrado en Derecho Comunitario (Colegio de Europa. Brujas. 1987)
Becaria de la Cámara de Comercio de Madrid en Paris (1988)
Ginestié & Associés. Avocats. Paris (1989-1990)
Bufete de abogados Garrigues. Madrid (1990-1996)
BMG Ariola (1996-1998)

Practitioner y Master en Programación Neurolingüísitca. Madrid (SCT Systemic. 2001-2002)
Master en Terapia y Consultoría Sistémica . Con John McWrirter. Sensory System UK . 2002-2003)
Postgrado en Hipnosis Ericksoniana. Diploma Superior. (Universidad de Valencia. 2003-2004)
Formaciones certificadas en Constelaciones Familiares (con Sylvia Kabelka, 2005-2006 y con Svagito Libemester, 2007)

Advaita: Discípula de Ramesh Balsekar (1997-2001) y Wayne Liquorman (desde 2001)
Desde 2005 ha organizado en Madrid los encuentros y seminarios de Wayne, Jeff Foster, Tony Parsons, Karl Renz, Eric Baret y Gangaji & Eli Jaxon Bear.

Meditación: Osho (1990- 2003); Sesha (2004-2007); Vipassana S.N.Goenka (desde 2007)

“A finales del 97 dejé la abogacía para dedicarme de lleno a mi búsqueda espiritual. Este cambio no se produjo de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de una maduración interior que llevó varios años. Mi decisión preocupó mucho a mi entorno y supuso un gran sufrimiento para mi familia.

Durante varios años pasé largas temporadas en Bombay visitando a RAMESH BALSEKAR. La búsqueda espiritual ocupaba toda mi atención y todo mi tiempo. La presencia y las palabras de Ramesh produjeron en mí un tremendo impacto. En realidad no sé bien qué sucedió. Lo cierto es que el ansia de búsqueda que había estado presente durante años, desapareció. Mi atención se abrió plenamente a la vida cotidiana.

Regresé a Madrid e inicié una vida convencional, de familia y estudios, al tiempo que empecé a dar mis primeras sesiones de terapia. No volví a ver a Ramesh, pero al poco tiempo empecé a organizar los encuentros con WAYNE LYQUORMAN en Madrid, quien desde entonces es mi maestro. De aquella transformación, e inspirada por el profundo poder de la meditación, surgió El Observatorio. Desde entonces sigo dedicada por completo a la práctica de la meditación”.

Jaime Villate (Ekant)

Jaime Villate (Ekant)

Cofundador

JAIME VILLATE —Ekant— nació en Bilbao en 1944. Es licenciado en Filosofía y diplomado en Literatura Clásica y en Historia y Estética de la Cinematografía.

Interesado desde muy joven por lo que es presentido “más allá”, decidió entregarse a fondo a la experiencia religiosa y fue jesuita durante 8 años, que fueron su iniciación entre otras disciplinas a la práctica de la meditación.

A lo largo de más de 30 años escribió y realizó documentales para TVE expresando a través de ellos su interés por diferentes culturas y maneras de entender la vida.

Muchos años después de haber abandonado aquella primera experiencia religiosa, un renovado interés por la indagación espiritual le llevó a India donde volvió a encontrarse con la meditación retomada ahora desde otra enriquecedora perspectiva. Y finalmente, también en India, conoció el camino del Advaita Vedanta con Ramesh Balsekar y encontró en él, por fin, su definitivo camino de paz interior.

En 1996 entró en contacto con el SISTEMA del DISEÑO HUMANO. Le impactó la elegancia lógica de su propuesta y la constatación de su valor, en perfecto acuerdo con la línea de su propia investigación humana y espiritual. Hoy, dedica la mayor parte del tiempo a su estudio y enseñanza.

Jaime-Villate-2“Ahora que entro en mis setentas y miro atrás, me doy cuenta de la enorme importancia de la meditación en mi vida.

La descubrí muy pronto, con 18 años, cuando ingresé en la Compañía de Jesús donde era obligatoria la práctica de al menos 45 minutos diarios. A veces me costaba hacerla con mi carácter inquieto y nervioso como me costaba el silencio con mi carácter charlatán pero hoy puedo ver cómo la meditación era el crisol que me permitía mantener la rigurosa disciplina de aquellos años de vida monástica.

Años después, ya fuera del marco de la iglesia católica y de todo planteamiento religioso, la vida me llevó a la India donde, en el ashram de Osho, me encontré de nuevo con la meditación como centro y fundamento alrededor del cual giraban todas las actividades del día. Era un tiempo muy doloroso en mi vida y la meditación fue el diario remanso que me permitió pasar a través del sufrimiento. Probé diferentes escuelas y técnicas, desde las varias meditaciones activas de Osho hasta la Vipassana o el simple “sentarse” Zen. Fue una sorpresa. Y otra, que el silencio y el sentarse a meditar ya no eran un reto incómodo sino una necesidad como la de beber cuando se está sediento.
La meditación había vuelto. Y ha seguido conmigo hasta hoy.”