Concepción Curiel

Cofundadora y directora

(Murcia 1963). Tras 11 años como abogada en ejercicio en un bufete internacional y en una multinacional discográfica dejé la abogacía para dedicarme por completo a la meditación y a la búsqueda espiritual.
Soy veterana practicante de la meditación Vipassana. En 2004 fundé en Madrid el espacio de meditación El Observatorio donde desde entonces practico y enseño.
En paralelo soy Facilitadora Certificada y Trainer de The Work de Byron Katie por el Instituto internacional for The Work (ITW. California. USA) y Life Coach certificada (Asesco). Desde 2001 he acompañado a cientos de personas en procesos de transformación personal y profesional enseñando el manejo de herramientas para liberar la mente, gestionar las emociones y traer a la vida más tranquilidad, claridad, amabilidad y efectividad.
Como facilitadora de The Work ofrezco sesiones privadas, cursos de inmersión en el método y talleres monográficos. Estoy casada y tengo una hija de 18 años.

Curriculum Vitae

CONCEPCIÓN CURIEL. (Murcia 1963)

Abogacía:

Licenciada en derecho (Universidad Complutense. Madrid. 1986).
Postgrado en Altos Estudios Europeos  (Colegio de Europa. Brujas (Bélgica). 1987).
Bufete Ginestié & Associés. Avocats. Paris (1988-1990).
Bufete de abogados J&A Garrigues. Madrid (1990-1996).
BMG Ariola (1996-1998).

Formación terapéutica:

Facilitadora Certificada y Trainer del método The Work de Byron Katie (Instituto internacional de The Work . ITW. California USA. 2014-2018).

Formaciones certificadas en Constelaciones Familiares (con Sylvia Kabelka, 2005-2006 y con Svagito Libemester, 2007).

Postgrado en Hipnosis Ericksoniana. Diploma Superior. (Universidad de Valencia. 2003 y 2004).

Master en Terapia y Consultoría Sistémica . Con John McWrirter. Sensory System UK . 2002 y 2003).

Practitioner y Master Practitioner en Programación Neurolingüísitca. Madrid (SCT Systemic. 2001 y 2002).

Meditación:

Inicio en 1990 en Poona (India) en el ashram del místico Osho. Después de haber conocido diferentes maestros y técnicas, desde hace más de quince años practica la Meditación Vipassana según la enseña el maestro S.N.Goenka. En 2004 fundó El Observatorio, espacio de meditación pionero en Madrid, donde desde entonces practica y enseña. Durante estos años además de su práctica regular ha realizado multitud de retiros de meditación y silencio en solitario.

Advaita:

Discípula de Ramesh Balsekar. Bombay, India (1998-2001). Discípula y colaboradora de Wayne Liquorman (desde 2001).

Introductora e impulsora en España del Advaita contemporáneo. Desde 2005 ha organizado en Madrid los encuentros y seminarios de los máximos representantes internacionales de esta corriente (Jeff Foster, Gangaji, Tony Parsons, Eric Baret, Karl Renz, Wayne Liquorman).

Creo que la meditación me ha protegido de los peores desvaríos.  Si fuera tu caso, si notas que tu mente te hace sufrir, quizás la meditación pueda ayudarte. Al igual que me ayuda a mí.

La meditación me ha enseñado que el tiempo es mi aliado y que los pensamientos negativos, las preocupaciones, el miedo, la ansiedad, la tristeza y la rabia acaban por irse aunque luego vuelvan; Que por mucho que me empeñe no puedo reescribir el pasado y que además no hace falta;Que es imposible saber lo que va a pasar en el futuro; Que lo natural es tener la cabeza como un bombo cuando la tengo, dormir poco cuando me desvelo, estar de mal humor cuando lo estoy; Que aunque no me parezca bien, lo natural es pensar lo que pienso y sentir lo que siento. Me ha enseñado a ser más paciente, a precipitarme menos, a vivir paso a paso y a respetar lo que hay en mí; Me ha enseñado a darme cuenta de con cuantísima frecuencia echo balones fuera, juzgo a los demás y les echo la culpa; Me ha enseñado que cuando me creo mis expectativas y tomo mis puntos de vista por verdades, el malestar, el conflicto, el juicio, la culpa y la desconexión están servidos; Que la vida tiene luz y también tiene sombras; Que el espacio interior que peores consecuencias me trae es sin duda la certeza; Que todo lo que pasa, sin excepción alguna, es voluntad del Padre».

Jaime Villate (Ekant)

Cofundador

JAIME VILLATE —Ekant— nació en Bilbao en 1944. Es licenciado en Filosofía y diplomado en Literatura Clásica y en Historia y Estética de la Cinematografía.

Interesado desde muy joven por lo que es presentido “más allá”, decidió entregarse a fondo a la experiencia religiosa y fue jesuita durante 8 años, que fueron su iniciación entre otras disciplinas a la práctica de la meditación.

A lo largo de más de 30 años escribió y realizó documentales para TVE expresando a través de ellos su interés por diferentes culturas y maneras de entender la vida.

Muchos años después de haber abandonado aquella primera experiencia religiosa, un renovado interés por la indagación espiritual le llevó a India donde volvió a encontrarse con la meditación retomada ahora desde otra enriquecedora perspectiva. Y finalmente, también en India, conoció el camino del Advaita Vedanta con Ramesh Balsekar y encontró en él, por fin, su definitivo camino de paz interior.

En 1996 entró en contacto con el SISTEMA del DISEÑO HUMANO. Le impactó la elegancia lógica de su propuesta y la constatación de su valor, en perfecto acuerdo con la línea de su propia investigación humana y espiritual. Hoy, dedica la mayor parte del tiempo a su estudio y enseñanza.

«Ahora que entro en mis setentas y miro atrás, me doy cuenta de la enorme importancia de la meditación en mi vida.

La descubrí muy pronto, con 18 años, cuando ingresé en la Compañía de Jesús donde era obligatoria la práctica de al menos 45 minutos diarios. A veces me costaba hacerla con mi carácter inquieto y nervioso como me costaba el silencio con mi carácter charlatán pero hoy puedo ver cómo la meditación era el crisol que me permitía mantener la rigurosa disciplina de aquellos años de vida monástica.

Años después, ya fuera del marco de la iglesia católica y de todo planteamiento religioso, la vida me llevó a la India donde, en el ashram de Osho, me encontré de nuevo con la meditación como centro y fundamento alrededor del cual giraban todas las actividades del día. Era un tiempo muy doloroso en mi vida y la meditación fue el diario remanso que me permitió pasar a través del sufrimiento. Probé diferentes escuelas y técnicas, desde las varias meditaciones activas de Osho hasta la Vipassana o el simple «sentarse» Zen. Fue una sorpresa. Y otra, que el silencio y el sentarse a meditar ya no eran un reto incómodo sino una necesidad como la de beber cuando se está sediento.
La meditación había vuelto. Y ha seguido conmigo hasta hoy.”